Política

Mermelada en tarro nuevo

Por: Daniel Esteban Chaves Mora. Estudiante de sexto semestre de Derecho y Narrativas Digitales y miembro del Consejo Editorial. de.chaves10@uniandes.edu.co

El martes 26 de marzo, en una entrevista en W Radio, la suspendida directora de la Agencia Nacional de Desarrollo Rural, Claudia Ortiz fue sorprendida con una noticia que se le dio en vivo en el programa: estaba siendo denunciada por concierto para delinquir, basado en varias reuniones que sostuvo con Guillermo Sánchez, diputado boyacense. En estas, según Alberto Boek-Huyke, abogado que interpuso la denuncia, se habrían discutido planes para llevar a cabo corrupción electoral y se habrían amenazado y hostigado a varios líderes sociales[1].

Quizá lo más preocupante del tema es que no es la primera vez que Claudia Ortiz se ve envuelta en un escándalo de esta índole. Hace unos meses, se supo que iba a ser nombrada en el puesto del que hace poco fue suspendida, sin tener los estudios o la experiencia necesaria para ello.[2] Según El Espectador, el cargo exige que la persona tenga “un título de posgrado en modalidad de maestría en áreas relacionadas con las funciones del cargo”. Como Ortiz no tenía este título, se intentó que en vez de ello se acreditara su experiencia, sin embargo, esto tampoco fue posible, pues ninguno de los trabajos que antes había tenido estaba relacionado con temas similares al cargo. Así, la única alternativa que le quedó a Ortiz fue acreditar su experiencia a través de notaría, algo sobre lo que un funcionario del gobierno que fue consultado por El Espectador de manera anónima, mencionó:

Ortiz resolvió ir a una notaría a declarar bajo la gravedad del juramento que ella, desde el año 2005 hasta el 2018, o sea en los últimos 13 años, ha prestado servicios de asesoría en la estructuración de proyectos con énfasis en desarrollo rural y asistencia técnica. Lo curioso es que en la declaración ella nunca dice dónde, ni cuándo, ni con quién (El Espectador, 2018).

La pregunta que queda entonces, es, ¿por qué a pesar de los escándalos de la señora Ortiz el gobierno insiste en mantenerla en el cargo? Quizá la respuesta es la hipocresía del gobierno Duque respecto a un tema del que se habló mucho en su campaña presidencial: la mermelada. Ortiz es conocida en el círculo uribista por haber sido una twittera que defendía ampliamente a Uribe, a Duque, entre otros, y que de hecho causó controversias por sus fuertes críticas al gobierno anterior[3]. Una vez Iván Duque fue elegido como presidente, su nombre empezó a sonar fuertemente para algún cargo importante, solo por el hecho de ser cercana a ese círculo.

El caso de Claudia Ortiz no es el único que ha generado cuestionamientos respecto a la política de cero mermelada que Iván Duque tanto defendió en su campaña[4]. Con unos meses de llegado al cargo, el presidente electo sacudió las redes sociales con el nombramiento en altos cargos de dos personas que, aunque no tan cercanas al uribismo, le fueron de mucha ayuda durante su campaña electoral: Vivian Morales, excongresista, la cual fue nombrada embajadora de Francia; y el polémico exprocurador Alejandro Ordoñez, que, a pesar de sus posturas muy conservadoras, fue nombrado embajador ante la OEA.  Estos dos casos levantaron mucha discusión, pues ambos fueron candidatos presidenciales que (antes de primera vuelta) decidieron retirar sus candidaturas y adherirse a la de Iván Duque. Muchos vieron los nombramientos como “pagos” por su apoyo en la carrera por la Casa de Nariño.

Otro caso que también generó mucha controversia fue el de Susana Correa, directora del Departamento de la Prosperidad Social. En una plenaria de la Cámara de Representantes, en la cual se hundió un proyecto esencial para la reforma política propuesta por el gobierno, los representantes Harry González del Partido Liberal, e Inti Asprilla del Partido Verde denunciaron que Susana Correa se acercó a ellos a “tratar de amenazar, a tratar de chantajear”[5]. Para ellos, esto es un claro signo de la mermelada del gobierno, pues la alta funcionaria, intentando salvar el proyecto, los amenazó con “no ayudarlos después”.

Entonces, ¿dónde quedaron las propuestas y promesas de Iván Duque? Los casos presentados en este artículo son pocos de los denunciados por congresistas de la oposición, medios independientes y demás. Se puede decir que, así como desde el primer día de campaña Iván Duque prometió acabar con la mermelada, también desde el primer día de posesión comenzó a repartirla como si se le hubiera olvidado todo lo que dijo. ¿La mermelada sabe mejor en un tarro nuevo?

[1] Abogado denuncia penalmente a Claudia Ortiz y a Guillermo Sánchez. (26 de marzo de 2019). W Radio.

[2] Claudia Ortiz acreditó experiencia que no tiene en una notaría. (2 de octubre de 2018). El Espectador.

[3] ¿Por qué hay indignación por el nombre de Claudia Ortiz en la UNP? (9 de agosto de 2018). El Espectador.

[4] “Gobernaré sin ningún tipo de mermelada”. El Espectador.

[5] Oposición acusa a funcionaria del Gobierno de ‘repartir mermelada’. (14 de diciembre de 2018). El Tiempo.

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