Opinión

El arte de pelear

El combate como deporte ha acompañado a la humanidad durante muchos siglos, algunos historiadores incluso afirman que es el deporte más longevo en la historia de la humanidad. Lo cierto es que existen diversas formas de percibir este tipo de espectáculos, por eso, en esta oportunidad el autor se permite mostrar lo genuino y autentico de las artes marciales mixtas.

Por: Javier Felipe Pachón Velasco. Estudiante de séptimo semestre de Derecho y Gobierno y Asuntos Públicos y miembro del Consejo Editorial. jf.pachon@uniandes.edu.co

Si se acude a la definición de la Real Academia Española (RAE), deporte es toda actividad física ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas. Las peleas dentro del octágono son un deporte y, a mi juicio, no sólo es un deporte entretenido sino, probablemente, el más genuino de todos.

La UFC, siglas que se desprenden de Ultimate Fighting Championship, es la empresa promotora de peleas de artes marciales mixtas más grande del mundo y desde hace varios años le está ganando la pelea al boxeo en todos los números (audiencia, ventas, pautas, etc.). Salvo que sea una pelea por campeonato —caso en cual hay cinco rounds—, las peleas de la jaula consisten en combates entre dos peleadores que intentarán vencer a su rival en el transcurso de tres rounds, cada uno de cinco minutos. La victoria puede conseguirse de cinco maneras: i) por sumisión o abandono (usualmente sucede cuando uno de los dos se rinde); ii) por knock out (que ocurre cuando alguno queda inconsciente); iii) por knock out técnico (que sucede cuando el árbitro considera que un luchador no está en condiciones de seguir); iv) por decisión de los jueces (al finalizar los rounds) o; v) por descalificación del rival (por contravenir el reglamento y poner en riesgo injustificado la salud del contrincante).

Los combates de la jaula tienen un gran atractivo por diversos motivos. Uno de ellos es que reúne a deportistas de muy alto rendimiento y que son más completos que, por ejemplo, los boxeadores. Varios de ellos practican atletismo, gimnasia y levantamiento de pesas. El atletismo es importante para soportar un ejercicio tan exigente a nivel cardiovascular; la gimnasia resulta útil para desarrollar flexibilidad y agilidad en su técnica de lucha y; el levantamiento de pesas, naturalmente, supone fortalecer sus músculos y aumentar la fuerza en la pegada. Esto, por supuesto, se suma a los estilos de combate que dominan para sacar el máximo provecho de los golpes con los brazos y piernas: kick boxing, karate, jiu-jitsu, boxeo, muay thai, krav magá, entre otros.

Ahora bien, ¿este tipo de encuentros es violento? Sin duda lo es, pero hay que hacer varias precisiones al respecto. En las peleas dentro del octágono no vale todo. Por el contrario, existe un reglamento estricto que castiga a todo luchador que, por ejemplo, dé cabezazos, muerda, pique el ojo, escupa, golpee la columna vertebral, no obedezca las instrucciones del referí y muchas otras conductas no permitidas. Es más, la UFC ha tomado en reiteradas ocasiones la decisión de expulsar de por vida a peleadores que, dentro o fuera de la jaula, tienen comportamientos antideportivos (por dopaje, violencia intrafamiliar, continuar con la pelea fuera de tiempo, entre otros). Y sí, sigue siendo un deporte violento y de alto riesgo, pero, a diferencia de otros deportes sobre los que hay menos prejuicios, en la historia de la UFC no existen casos en los que han muerto luchadores, y en las Artes Marciales Mixtas han ocurrido seis. En otros términos, han muerto más pilotos de autos, escaladores, surfistas, que peleadores de la UFC. ¿Se corre el riesgo de sufrir lesiones permanentes? Sí, como también se corre riesgo, para no ir más lejos, al jugar profesionalmente fútbol, que es el deporte más popular de nuestro país y del que casi a diario tenemos noticias de jugadores que sufren lesiones permanentes.

Las peleas de la jaula son una de las expresiones deportivas más auténticas de todas. El objetivo es simple: vencer al rival utilizando toda su fuerza y sin infringir las reglas establecidas para el combate. Las equivocaciones dentro del octágono son individuales, de modo que difícilmente pueden excusarse en el error de algún compañero de equipo para restar mérito a la victoria del rival. Del mismo modo, el papel del árbitro es determinante, pues los luchadores entienden que su integridad podría estar en manos del referí y eso se traduce en respeto absoluto por sus decisiones e instrucciones (cosa que es poco frecuente en el mundo del deporte). Además, el corte o categoría según el peso del luchador hace que los oponentes tengan unas condiciones relativamente equitativas en fuerza de pegada, capacidad de derribo, alcance, etc., y se manifiesta en un espectáculo determinado por el entrenamiento invertido por los deportistas (que va desde la alimentación hasta el fortalecimiento mental y físico). Es decir, aquí no tiene una significativa incidencia que un peleador tenga mejores condiciones fenotípicas que su rival, ni que tenga ciertos instrumentos de alta tecnología para practicar el deporte (guayos, auto de carreras, raqueta, u otros) que le otorguen una ventaja real. En adición, los luchadores profesionales, por lo general, tienen menos de cinco peleas al año, esto se traduce en que invierten meses enteros para preparar su mejor versión, aunque puede que el duelo termine antes de los primeros diez segundos del primer round.

Para concluir, hay muchas otras cosas en las que gastaría mi dinero antes que en un evento de la UFC, no obstante, las artes marciales siguen siendo un deporte entretenido. Al desarrollarse en un ambiente controlado en el que un gladiador se impone frente a un rival de condiciones similares, resultan ser un escenario en el que atletas de todo el mundo llegan con una preparación física y mental que les permite sobreponerse al oponente, a los gritos desenfrenados del público y a sus propios límites. Al final todos somos luchadores, algunos nos preparamos para serlo ante tribunales y otros son expertos en hacerlo dentro del octágono, pero tenemos en común que todos pagamos un precio y asumimos unas consecuencias por ello.

Imagen: USA Today

0 comments on “El arte de pelear

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: