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De espaldas a Monserrate y de frente al país: Los Andes “a las calles” para enfrentar el Coronavirus

Con la solidaridad como pilar fundamental en la lucha contra el COVID-19, la Universidad de Los Andes ha emprendido iniciativas que buscan democratizar el conocimiento científico y aportar al mejoramiento de la situación de las poblaciones más vulnerables frente a la crisis. Al Derecho ahonda en los pormenores de los más recientes proyectos con que los Andes está haciendo frente a la Pandemia.

Desde que, hace más de dos meses, la Organización Mundial de la Salud decidió declarar el estado de pandemia por Coronavirus, la Universidad de Los Andes ha estado a la vanguardia de la reacción del país a la crisis. Apenas un día después de expedido el comunicado de la OMS —el 12 de marzo— los uniandinos se enteraron de que, para prevenir focos de contagio dentro de la Universidad, las clases presenciales serían canceladas, inicialmente, hasta después de Semana Santa

El panorama planteado inicialmente ha cambiado en el transcurso de estos meses, con el crecimiento de las cifras de contagios y un mayor conocimiento sobre las dinámicas del Virus. Frente a esto, el Rector Alejandro Gaviria, a través de una carta enviada hace pocos días al correo de todos los uniandinos, comenzó a dar luces sobre una modalidad semi-presencial que, dependiendo de la evolución del virus, podría implementarse durante el segundo semestre de 2020.

Sin embargo, más allá de todas las medidas adoptadas para salvaguardar la integridad de los estudiantes, profesores y trabajadores que componen la población del Campus, y continuar con sus funciones académicas y administrativas, la Universidad se ha convertido en un nuevo actor en la lucha contra el Coronavirus en Colombia.

Desde finales de marzo, Los Andes adaptó sus instalaciones rápidamente y anunció un ambicioso proyecto, en conjunto con varias facultades, departamentos y dependencias, para apoyar los esfuerzos institucionales en la realización de análisis clínicos del Virus y la masificación de pruebas, cuestiones fundamentales para el control de la Pandemia.

Con este proyecto, concentrado en los laboratorios del Campus, la Universidad se convirtió en una de las pocas instituciones a nivel nacional habilitadas por el Instituto Nacional de Salud para realizar las pruebas de Coronavirus. Desde entonces, el Laboratorio de Diagnóstico de COVID-19 de Los Andes ha procesado varios miles de pruebas y, recientemente, “aceleró el proceso de extracción del material genético” para poder procesar hasta 500 pruebas al día.

El laboratorio procesa cerca de “500 muestras diarias para el diagnóstico de enfermedad por Coronavirus en Bogotá”. Imagen tomada de la cuenta de Instagram oficial de la Universidad, @Uniandes.

El proyecto a nivel macro contempla, sin embargo, un plan mucho más ambicioso: por un lado, el estudio de 200.000 pruebas diagnósticas del virus (cifra equivalente al total de pruebas hasta ahora realizadas en todo el territorio nacional) y; por el otro, la contribución al fortalecimiento de los laboratorios en Nariño —una de las regiones más vulnerables del país frente a la amenaza del virus— para el efectivo diagnóstico del COVID-19.

A pesar de las consecuencias económicas de la crisis y del hecho de que el costo de implementación de la iniciativa es significativo (la inversión, asumida inicialmente por la universidad, es de aproximadamente 15.000 millones de pesos), la posición de Los Andes ha sido firme frente al manejo de los fondos: de acuerdo con lo dicho por Gaviria en su carta a la comunidad uniandina, las decisiones tomadas hasta la fecha están guiadas por los principios esenciales de la Universidad; entre ellos la idea de “seguir siendo solidarios y aportándole a la sociedad de todas las formas posibles”.

Los Andes a las calles: la masificación de las pruebas

Para mejorar el alcance e impacto de los trabajos realizados en el Laboratorio y buscando “entender de mejor forma las variables de propagación de la epidemia”, La Universidad lanzó el pasado 16 de abril el proyecto “Covida”: una iniciativa que busca masificar las pruebas de COVID-19 en el país. 

Además de continuar con las pruebas de detección del virus en el laboratorio, Los Andes, junto con La Universidad Nacional, la Fundación Santa Fe y la Secretaría de Salud de Bogotá, importó 200.000 pruebas PCR que pueden detectar el virus en sus fases más tempranas y asintomáticas.

El número de pruebas importadas es relevante si se tiene en cuenta que, en los más de dos meses que lleva la crisis en Colombia, apenas se han hecho cerca de 196.000 diagnósticos (de los cuales más de 15.000 han dado positivos). No obstante, más allá del alto número de pruebas a ser efectuadas, la forma en que estas serán recolectadas es especialmente novedosa. 

Según ha dicho la Vicerrectora de Investigación y Creación, Silvia Restrepo, por primera vez “no nos quedamos esperando [a] que el virus venga a nosotros, sino [que] nosotros vamos a ir a buscar el virus”. Así, ha reiterado Restrepo, “tendremos datos más reales de la proporción de infección [que nos permitirán] sacar datos más reales de variables epidemiológicas”. De acuerdo con lo que ha dicho la Vicerrectora, esta información es trascendental para los “tomadores de decisiones”, pues son ellos quienes, a través de resoluciones bien informadas, pueden mitigar los efectos de la crisis.

La iniciativa, además, tiene un foco especial de impacto sobre las poblaciones más vulnerables al virus. Si bien la idea de masificar las pruebas implica que amplias porciones de la población accedan al procedimiento, su aplicación estará enfocada, según lo ha confirmado Restrepo, en las denominadas “personas de alto riesgo”. Es decir, personas que, por la naturaleza de las actividades que desempeñan (profesionales de la salud, taxistas, rappitenderos, usuarios frecuentes de transmilenio, entre otros), están más expuestas a ser vectores de contagio del virus y, frecuentemente, no tienen las mismas posibilidades de acceso al sistema de salud.

Por ejemplo, a través de una alianza entre la Universidad de Los Andes y la empresa de transporte Cabify se aplicarán 3.000 pruebas moleculares gratuitas a los taxistas y conductores asociados a la aplicación.

Con el “escuadrón de recolección de pruebas” del Laboratorio, Los Andes sale a “cazar” el COVID-19 en las calles de Bogotá. Imagen tomada de la cuenta de Instagram oficial de la Universidad, @Uniandes.

Estas pruebas son un insumo valioso para que, como dice la misiva que anuncia la alianza, pueda hacerse “un seguimiento a la salud de la población más expuesta al virus, como lo son quienes continúan moviéndose por la ciudad trabajando por la movilidad de los capitalinos en esta coyuntura”. Al mismo tiempo, las muestras servirán para estudiar los patrones de contagio y poblaciones más afectadas por el virus; información sumamente relevante para la toma de decisiones en materia de salud pública.

El costo y la magnitud del proyecto exigen que, para una adecuada implementación, este cuente con respaldo financiero externo. Aunque, según Restrepo, los Andes realizó la inversión inicial y ya tiene a su disposición las pruebas PCR con las que —desde hace más de una semana— está “cazando” el COVID-19 en las calles de Bogotá, se espera que, a través de donaciones, se recuperen dos terceras partes de la inversión; el tercio restante será asumido por la Universidad. 

Por esta razón, el mismo día en que se anunció el proyecto de masificación de pruebas —el 16 de abril—, también se lanzó la campaña “Llegó la hora de multiplicar: #LaPruebaEsDeTodos”. En ella se hace un llamado a la solidaridad para que, con sus aportes, particulares y empresas solidarias ayuden a financiar y a llevar a buen término la iniciativa.

Más allá de Bogotá: colaboración en las regiones

Más de un tercio de los casos positivos de COVID-19 reportados en el país provienen de Bogotá y la disponibilidad de recursos y tecnología para la detección y control del virus en la capital es un factor preocupante a tener en cuenta. Sin embargo, la situación no es tan problemática como en otros departamentos periféricos —con índices de contagio igualmente altos— como Nariño, Meta o Amazonas. En este último departamento, donde ya hay más de mil casos y cuarenta fallecidos, hasta hace poco, no había ni una cama de Unidad de Cuidados Intensivos. 

Consciente de esta realidad, el Gobierno Nacional, desde el Ministerio de Ciencias, Tecnología e Innovación, lanzó una convocatoria —cuyo presupuesto supera los 200.000 millones de pesos— “para el fortalecimiento de laboratorios regionales con potencial de prestar servicios científicos y tecnológicos para atender problemáticas asociadas con agentes biológicos de alto riesgo para la salud humana”. 

Los Andes aplicó a esta convocatoria y puso “toda su capacidad técnica, logística y administrativa” a disposición del departamento de Nariño y de la Universidad de Nariño. Por medio de esta, aportará al desarrollo de un nuevo laboratorio de diagnóstico del virus, en una región con más de 500 kilómetros de frontera con Ecuador asolada ya no solo por una crisis migratoria, sino por un virus cuyos efectos pueden agravarse con facilidad debido a las condiciones mismas del flujo migratorio.

Estos efectos ya se han podido evidenciar, por ejemplo, en Ipiales, uno de los municipios del departamento de Nariño donde los migrantes venezolanos, además de estar frecuentemente sometidos a vivir en condiciones de miseria, son la población más vulnerable al contagio del virus.

Con esta problemática multidimensional en mente, la Universidad de los Andes le apunta a contribuir a la región desde su experiencia con el Laboratorio de Diagnóstico de COVID-19 y a través de la transferencia del conocimiento hasta ahora adquirido frente al manejo del virus.

El proyecto busca “realizar la transferencia del conocimiento adquirido en el montaje del Laboratorio Diagnóstico de COVID-19 de la Universidad”. Imagen tomada de la cuenta de Instagram oficial de la Universidad, @Uniandes.

“Con la pandemia nos dimos cuenta de que se debe fortalecer la investigación, a los grupos que la desarrollan y a las regiones, que se debe investigar en patógenos y en salud: ha apuntado Marcela Guevara, coordinadora del Laboratorio, quien junto con la Vicerrectora Restrepo lidera la parte técnica del proyecto.

Ante una coyuntura incierta, como la del Coronavirus, de cuya duración y efectos no se tiene certeza todavía, Los Andes le ha dado la cara al país. Desde la academia, el conocimiento y la solidaridad, la Universidad busca seguir aportando al mejoramiento de la situación actual y, como dijo hace poco el Rector, Alejandro Gaviria, “poner el conocimiento científico al servicio de todos”. Con este esfuerzo institucional de gran impacto, Colombia recibe un importante empujón en materia de investigación, prevención y detección frente a la Pandemia.

Una crisis sin precedentes está impulsando, en este caso, a que distintos sectores de la sociedad, como la academia, ahonden en su compromiso social más allá de sus roles tradicionales, con miras a buscar —bajo la unión de esfuerzos— herramientas más eficaces para soportar esta coyuntura y, por encima de todo, salvar vidas.

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