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Primer debate de precandidatos a la presidencia: El comienzo de una nueva contienda electoral

Por: Juan Francisco Martínez y Fabio Briceño miembros de la sección jurídica

En el marco del Día PAIZ, del pasado 21 de septiembre, celebrado en el campus de la Universidad de Los Andes, el Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas (CESED), organizó el primer debate de precandidatos a la Presidencia del 2022, que contaba con 8 representantes de distintos frentes políticos: “Conversatorio: Precandidatos Presidenciales sobre Política de Drogas”, dirigido y moderado por Angélika Rettberg, profesora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad y directora del Programa de Investigación sobre Conflicto Armado y Construcción de Paz. 

Al derecho asistió al evento, desde política les relatamos lo ocurrido dentro del mismo y las conclusiones que pudimos sacar de este primer conversatorio.

Al evento asistieron varios de los precandidatos presidenciales, entre los cuales encontramos al representante del Nuevo Liberalismo, Juan Manuel Galán; la Senadora Paloma Valencia; el Dr. Roy Barreras; Juan Carlos Echeverry; el ex- Viceministro del Interior y de Justicia Rafael Nieto; el ex- gobernador de Nariño, Camilo Romero; Alejandro Gaviria, ex- Rector de la Universidad de Los Andes; el liberal Juan Fernando Cristo y el líder de la oposición Gustavo Petro. Algunos de los precandidatos que no pudieron hacer presencia en el evento fueron: el ex- Alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez; el pre- candidato del Centro Democrático,  Oscar Iván Zuluaga; Enrique Peñalosa; el independiente Rodolfo Hernández; Sergio Fajardo; y la uniandina Senadora, María Fernanda Cabal.  De forma presencial asistieron aproximadamente 80 personas, entre estudiantes y visitantes externos, quienes observaron en el auditorio ML-B las 2 horas  de discusión 

 El único precandidato que en un comienzo no se encontraba en el auditorio fue el Senador Gustavo Petro, quien llegó exactamente 35 minutos después de que se diera inicio al evento, tiempo durante el cual dejó una ‘silla vacía’ al lado del ex-rector de la Universidad de los Andes, Alejandro Gaviria.

Los 9 puntos del CESED: la línea de partida.

La discusión giró en torno a los pilares de la agenda del CESED: “9 puntos para una nueva política de drogas”, que tiene como objetivo mejorar la efectividad de la lucha contra el narcotráfico y el respeto por los derechos humanos. Rettberg introdujo la conversación listando los puntos de la misma: (i) No reanudación de la fumigación aérea;(ii) Intervención en el desarrollo rural, en zonas afectadas por el cultivo de ilícitos;(iii) Las intervenciones deben mitigar riesgos y ofrecer garantías a campesinos y líderes en la zona; (iv) Regulación del uso adulto y recreativo del cannabis; (v) Avance en discusiones sobre la regulación de la cocaína; (vi) Búsqueda de alternativas a la penalización de delitos menores relacionados a drogas ilícitas; (vii) llevar el enfoque para abordar el consumo de estupefacientes hacia un asunto de salud pública; (viii) La búsqueda investigativa en el asunto de la hoja de coca y sus usos alternativos; (ix) mantener una regulación rigurosa sobre cualquier política pública de drogas. En parte, las intervenciones de todos los presentes giraron en torno a esos puntos, se podría decir “que hicieron la tarea”.  

Las propuestas de los candidatos.

Desde la primera ronda de intervenciones en el debate, se notó la agrupación por posiciones entre los precandidatos. Una suerte de bloques, o frentes, cuyos conformantes solían compartir mismas visiones, principios e incluso respuestas, a los que denominamos: “Los alternativos”, “El Uribismo” y “La oposición”. Esta fue su ruta: 

Los Alternativos

Para un candidato como Alejandro Gaviria, no resultaba complicada esta arena, al haber amasado su rumbo presidenciable desde el ámbito académico- administrativo de la rectoría de Los Andes, velando sobre instituciones como el CESED, por lo que, en la primera ronda de intervenciones, se entendía la sinergia que hallaba con la agenda del conversatorio y de sus organizadores, a la hora de presentar su propuesta en materia de política de drogas. Por su parte, Galán se atrevía a añadir un plan de infraestructura y desarrollo económico a la misma agenda. Camilo Romero señalaba que “lo primero que se debe hacer para plantear una nueva política de drogas en Colombia es reconocer el fracaso de la política de drogas a nivel global” e hizo énfasis en la crítica a la fumigación y erradicación de cultivos ilícitos mediante la fumigación con glifosato, más no hizo una propuesta en concreto. También Juan Carlos Echeverry decidió señalar las debilidades de políticas anteriores y dejó atisbos de su postura para abordar la problemática, dividida en tres pilares: prevención de consumo, integración entre pie de fuerza y comunidad, protección de familias en zonas de producción y una reforma a la política de sustitución de cultivos. Mientras tanto, Juan Fernando Cristo, pareciera haberse decidido por hacer una labor secretarial, haciendo un barrido y repitiendo puntos intervenidos por sus compañeros de mesa.

El Uribismo

Los candidatos del Centro Democrático parecían estar abordando dos discusiones diferentes y la Senadora Paloma Valencia opacó las palabras de su compañero Rafael Nieto, presentando una propuesta que reforma la actual política de sustitución de cultivos, integrada en una estrategia de lucha contra estructuras criminales, evitando afectaciones a campesinos, la protección al patrimonio ambiental y un cambio de aproximación de los mercados de exportación de productos agrícolas provenientes de cultivos de sustitución; mientras que Nieto señaló que “el prohibicionismo no es el camino”, pero que hay que seguir “pegándole al narcotráfico”, enfocando la lucha, no contra los cultivos y campesinos, sino contra los laboratorios.

La oposición

El Pacto Histórico asistió con dos de sus precandidatos presidenciales: Roy y Petro. El primero hizo constante énfasis en su papel en el proceso de paz de la Habana en 2016, señalando que su experiencia con esos actores del conflicto, le permitiría mayor perspectiva a la hora de subsanar una política de drogas, de llegar a ser presidente; sin embargo, también señaló los fallos del pasado: “nuestra generación ha fracasado, se han hecho intentos sin éxito, (…), nos han vendido una gran mentira”, decía, refiriéndose específicamente a la prohibición, método instituido contra las drogas desde 1961 en la ONU. Por su parte, Petro, criticó la política de sustitución de cultivos y señaló que la clave estaba en “el empoderamiento del campesino”, sugiriendo que los medios de producción agrícola deberían pasar a estos, para garantizar la efectividad de esta política. 

Desde este bloque, se encontraron varios puntos medios con el frente de los alternativos, en las respuestas de los candidatos, quienes coincidían en un “cambio del paradigma en la lucha contra las drogas”. 

Más semejanzas que discrepancias.

Algo que rescataron tanto Rettberg, como los panelistas, fue lo respetuoso que fue el debate, el buen uso del tiempo y la camaradería con la que se trataron (en general), los precandidatos entre sí. Tanto así, que en el cierre se pudo observar cómo Juan Manuel Galán cruzaba algunas palabras con Juan Fernando Cristo, al igual que la Senadora Paloma Valencia con los precandidatos del Pacto Histórico. 

Solo algunas correcciones  y preguntas se dieron entre todos los panelistas frente a la retórica de Petro y uno que otro comentario indirecto entre Rafael Nieto y Alejandro Gaviria, quien, mientras saludaba a sus ex- estudiantes a la salida, se mostró muy entusiasmado con la productividad del debate.

A la salida, el Senador Roy Barreras se permitió darnos algunas declaraciones:

“Me parece un intento muy positivo de la Universidad de Los Andes, de sentar muchos panelistas (9), sin embargo fue un debate ordenado, profundo, sobre el problema más grande que tiene nuestra patria: la maldición del narcotráfico. Es este el que estimula todas las violencias, todas las formas de corrupción y una cultura de la muerte, que vamos a tardar décadas en erradicar (…)”.

¿Qué nos queda y para dónde vamos?

Del primer debate entre los precandidatos presidenciales queda una gran expectativa de lo que esta nueva contienda electoral nos deparará en el futuro. Próximamente se desarrollarán más debates y conversatorios en donde puedan comenzar a observarse ciertas coaliciones fruto de los consensos y semejanzas entre postulantes, como bien se vieron en este primer evento. 

Las elecciones del 2022 definirán un sinfín de temas en el país, como por ejemplo la política de drogas y las estrategias que se buscarán desde el gobierno para hacer frente al narcotráfico. Ahora la pregunta central gira en torno a quien seguiremos viendo como precandidato en los próximos meses, ya que si algo nos demostró el evento del 21 de septiembre es que las coaliciones entre precandidatos son un hecho irresistible, lo que hará aún más interesante el panorama político del país y seguramente dará mucho de qué hablar y escribir en próximas ocasiones. Por ahora, nos dirigimos a una contienda de la cual seguramente se escribirá en los libros de historia y como siempre desde la línea editorial de política se analizará e informará sobre lo que siga sucediendo.

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